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El test: intensidad, tensión y creatividad en una comedia inteligente

El test / Autor: Jordi Vallejo / Intérpretes: Carlos Belloso, Viviana Saccone, Jorge Suárez, María Zubiri / Escenografía: Rodrigo González Garillo /Iluminación: Eli Sirlin / Vestuario: Betiana Temkin / Asistente de dirección: Gonzalo Martínez / Dirección: Daniel Veronese / Sala: Multiteatro /Funciones: miércoles a viernes, a las 21; sábados, a las 20 y 22; domingos, a las 20 /Duración: 80 minutos / Nuestra opinión: muy buena

Después de cumplir una exitosa temporada en Barcelona y dos en Madrid llegó a Buenos Aires la pieza de Jordi Vallejo, El test. Se trata de la primera obra de este joven guionista y dramaturgo a quien la crítica española saludó con mucho beneplácito y hasta lo compararon con Jordi Galcerán ( El método Grönholm) y Jazmina Reza ( Art).

Vallejo concibe una comedia oscura a partir de una idea ingeniosa: cuatro personajes muy reconocibles en nuestro tiempo y una trama que avanza a buen ritmo, en la que continuamente asoman hechos sorpresivos. El creador construye con inteligencia un mecanismo casi de relojería en el que las máscaras de sus personajes van cayendo ante la mirada de un espectador que no podrá dejar de analizar las conductas de unos seres que, en apariencia muy enteros, van quebrándose a medida que avanza la acción.

Antonio (Carlos Belloso), un exitoso financista, decide invitar a cenar a su casa a una pareja de amigos, Paula (Viviana Saccone) y Héctor (Jorge Suárez). Ellos están pasando un difícil momento económico. Paula trabaja para una ONG que da protección a seres necesitados, mientras que su esposo es dueño de un bar en decadencia. A la reunión llegará tardíamente Berta (María Zubiri), una exitosa psicóloga que hasta se ha transformado en consejera televisiva. La propuesta que le hace Antonio a Paula es la siguiente: “¿Qué preferís? ¿Cien mil dólares ahora o un millón dentro de 10 años?” Desconcertada, la mujer busca escapar a dar una respuesta certera. Llega su marido y allí se enciende el motor de una maquinaria que se irá cargando de múltiples conjeturas. El dinero será el centro, pero que irá develando la verdadera personalidad de cada uno de los integrantes del juego.

La tensión subirá en intensidad porque estos seres irán degradándose con fuerza. Y mientras Antonio, el dueño de los billetes, observa las situaciones que ha desencadenado desde una altura que produce espanto, el resto de los personajes irá acomodándose como puede a una especie de ritual enajenado.

En quien más se manifiesta es en Héctor. La impecable y precisa dirección de Daniel Veronese pone el foco en él, quizás el más desahuciado, el que más sufre vivir en un mundo que parecería dejarlo al margen. Como en el caso del protagonista deI.D.I.O.T.A., de Jordi Casanovas (puesta anterior de Veronese), el creador provoca al personaje hasta hacerlo entrar en un campo de inestabilidad sorprendente. Y en ese rol, Jorge Suárez realiza un magnífico trabajo. Con mucha minuciosidad transita diferentes estados anímicos, eleva y luego arrastra convicciones que siempre lo dejan mal parado. Y termina perdido en ese territorio en el que el lujo del ambiente hasta deja de tener brillo. En síntesis, ¿en qué se convierte un hombre cuando no tiene posibilidades de acceder a bienes materiales?

La obra deja también una puerta abierta. Antonio muestra en el final una carta que no había jugado. ¿Con su dinero ha intentado comprar el amor de una mujer? El tema abre muchas preguntas, pero el autor prefiere el apagón final. Una dirección sumamente creativa y cuatro interpretaciones muy sobresalientes instalan al barcelonés Jordi Vallejo en Buenos Aires.

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